Página personal del poeta José Elgarresta

Rata de Guttemberg ( Rata guttembergensis) | Gremlin (Enanus Punieterus). | Avutarda imperial (Pavus Gloriosus) | Ratón bullidor (Roedorus inquietus) | Ratón choricero (Raticabra taimada) | Picudina antolojadiza (Cronocopius Banalis) | Quebrantahuesos olfateador (Quebrantator Olfativus) | Ave del paraíso (Belladona Simplicissima) | Cuervo marrullero (Corvus Logrerus) | Araña canibal (Aragna Tramposa) | Abubilla bestselleriana (Paritora Vana) | Ruiseñorcillo farandulero (Trinans Jocosus) | Lechuza hermética (Cantor Incomprensibilis) | Tití zalamero (Simius Imitatoris) | Buitre cagador (Vultus Defecans) | Paloma arpía (Columbus Predatoris) | Coral autorreplicante (Infusorius Trepans) | Urraca plagiaria (Cotorra Trucata) | Pájaro trilero (Gurriatus Habilissimus) | Piraña cojonera (Piranaea Ovismangis) | Serpiente arborícola (Crotalus rampantis) | Coyote de cola azul (Lupus Celestis) | Correcaminos (Patilargus Velocissimus) | Cigüeñeja migajera (Cicogna Mendicante) | Cigüeña emérita (Cicogna Emerita) | Sirena obesa (Piscis Canoris) | Cotorra de las nieves (Lorus Gelidus) | Grulla mandarín (Cuellilargus Canonicus) | Lobo aullador ( Lupus Ruidosus ) | Borrego lamedor (Lameculus Prodigus) | Gliptodonte rimador (Gliptodonte Versicularis) | Cacatúa mística (Lorus Transcendentis) | Gurriato de vertedero (Gorrioncillus Coprofagus) | Perdiz augusta (Perdrix Augusta) | Petirrojo gritón (Petirrojus Agrafus) | Gusano cantarín (Vermis Nobelis) |

Rata de Guttemberg ( Rata guttembergensis)   5/4/2004




Esta rata, gorda y lustrosa pero de una increíble agilidad para colarse por los más estrechos agujeros, está dotada así mismo de un maravilloso sentido de la orientación, que le permite moverse por las cloacas del planeta literario como si de circular por su propia casa se tratase. Los bigotes de su hocico, extremadamente sensibles, le permiten detectar a sus víctimas, que suelen ser pequeños roedores deseosos de asomar a la superficie en la errónea creencia de que allí sus chillidos y cabriolas serán muy apreciados, para lo cual están dispuestos a permitir que Rata Guttembergensis se quede con todos sus ahorros de nueces y demás alimentos afanosamente almacenados durante el crudo invierno. Una vez en la superficie, resulta evidente que los clientes de la rata no interesan a nadie, pero ésta última llama en su auxilio a los parientes y conocidos de aquéllos, prolongando su agonía hasta el total exterminio de todas sus ilusiones y esperanzas, momento en que al fin Rata Guttembergensis reconoce el fracaso, atribuyéndolo a la injusticia imperante en el mundo. Cuando consigue llenar su despensa, este sorprendente animal se dedica también al engorde de ciertos ratoncillos que, gracias a su sedoso pelo y melosos chillidos, tienen gran aceptación como mascotas, encargándose la rata de depositarlos en las jaulas que a la salida de las alcantarillas colocan los comerciantes especializados a cambio de sustanciosas comisiones.

Principal Todos los artículos